sábado, 11 de diciembre de 2010

Gardel vive 120 años después

Hoy hace 120 años que, presumiblemente, naciera "El Rey del Tango", Carlos Gardel. Ese niño que no se sabe muy bien dónde nació ni siquiera quién fue su padre, pero que ha dejado una huella imborrable en el mundo de la música. Parecía que se hubiera tragado todo el alma de Buenos Aires y que lo expulsara por la boca.

Como todas las estrellas, su paso por ésta vida fue fugaz. Será que no son de este mundo. Un trágico accidente aéreo se llevó por delante el palpitar de su corazón. Eso sí, no pudo hacer que con el paso de los años su voz siga teniendo fuerza para dar vida a muchos otros corazones.

Vaya hoy un tango y una milonga en su honor, género éste que, aunque menos conocido a este lado del Atlántico, a mí me encanta. Carlos Gardel, vive 120 años después. Dicen que los escritores alcanzan la inmortalidad perpetuando sus letras. De igual manera, voces como estas, tienen vida eterna mientras resuene un eco en cualquier casa, en cualquier esquina, en cualquier rincón, en cualquier calle. Y mi calle, hoy es para él.

"[...]Volver con la frente marchita. Las nieves del tiempo platearon mi sien. Sentir que es un soplo la vida, que veinte años no es nada. ¡Qué febril la mirada errante en la sombra te busca y te nombra! [...]"

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"[...]Me la nombran las guitarras cuando dicen su canción, las callecitas del barrio y el filo de mi facón*. Me la nombran las estrellas y el viento del arrabal, no sé pá qué me la nombran...si no la puedo olvidar [...]"

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*Facón: cuchillo grande, recto y puntiagudo.

martes, 30 de noviembre de 2010

El revuelo de Wikileaks

En los últimos días ha surgido una marea de filtraciones que están agitando el panorama político internacional de una manera que me sorprende. Pero lo que aún más me sorprende es que se agite la sociedad, cuando lo que han "destapado" esos documentos confidenciales de Wikileaks, eran asuntos de dominio público. "Zapatero es un político cortoplacista y de políticas zigzagueantes", "El Rey Juan Carlos es una persona íntegra y digna de admiración", "A Berlusconi le importan más sus fiesta que Italia", "Vladimir Putin, ese hombre machista y autoritario sigue dirigiendo en la sombra el país ruso","Hay secretas connivencias entre Estados Unidos y otros países árabes para detener a Irán y vende miles de millones de armas a los países del Golfo". En fin, estas consideraciones particulares y otros tejemanajes que están copando las pantallas de los telediarios de medio mundo.

Las reacciones, van desde la sorpresa de algunos ingenuos a la indiferencia que crea en algunos políticos. "Quieren desestabilizar el mundo, no vamos a caer en ese juego", se excusan. Y siguen pidiendo que bajo el secreto de Estado se custodien las mayores canalladas. Algunos, han tenido la desfachatez de que esto es "un atentado a la soberanía de los estados", cuando el atentado de los estados, que ignoran al pueblo soberano, es actuar como actúan bajo cuerda.

Cuestiones que todo el mundo debería saber por boca de sus propios políticos, y que aunque son intuidas de facto, nadie se atreve a soltar de iure. La sorpresa y el revuelo no lo causan estas noticias. La mayoría eran ya conocidas o, al menos, intuidas. El revuelo lo causa que la fuente sea oficial. Gubernamental. Política. Un claro ejemplo del oscurantismo y la doble moral que siempre los mueve. Pensar una cosa y decir otra de cara a la galería. Salen una vez pensamientos sinceros de un gobierno y nos llevamos las manos a la cabeza. ¡Cómo no será la situación que ya lo que nos asusta es la verdad!

martes, 23 de noviembre de 2010

Fotografiando el Alzheimer

Fotografiar el Alzheimer es una osadía. No cabe duda. Es imposible de plasmar. Una enfermedad que tiene dos cara muy distintas y que vive a caballo entre dos mundos. El del enfermo, que va escapando de este poco a poco, y el del familiar que emplea todo se esfuerzo en retener a base de cariño al enfermo en este mundo.

Con el difícil propósito de mostrar apenas algo acerca de la enfermedad, se creó este año el I Concurso Fotográfico acerca del Alzheimer. La promotora, la Asociación de Enfermos de Alzheimer "Faro de Chipiona", incansable en su lucha como siempre. La idea es que las fotos ganadoras ilustraran una postal navideña (primera clasificada) y un calendario (las doce finalistas).

Mi primo Bernardo y yo, sabedores de primera mano de lo que significa la enfermedad (no en vano hemos tenido casos en nuestra propia familia), creímos interesante la propuesta y, aunque un poco tarde, nos decidimos a participar. Luego, sin comerlo ni beberlo nos encontramos con la suerte, de ser agraciados y tener las tres fotos entre las finalistas, una de ellas con el tercer premio.

El tema, era complicado, sí, pero también deja mucho campo a la imaginación. ¿Quién si no, imagina más que el propio enfermo de Alzheimer?



Reflejo de mí misma - Tercer Premio.

Y así imagina esta señora, que se mira al espejo y no se reconoce a ella, sino a la niña que quedó en su recuerdo. La foto, está tomada en Sevilla en el bloque donde vivimos. Fue un rato divertido el que pasamos con la señora y con la niña...¡Imagínense!




Mirada hacia la infacia - Fotografía finalista

Esta foto la elegimos por lo mucho que dice la mirada. Todo te conduce a ella. Es una mirada que se pierde en el horizonte y que parece querer comunicar. ¿Tiempos perdidos? ¿Destellos de una infancia? Nunca lo sabremos con certeza. He ahí el poder de la imagen, que es capaz de sugerir cosas diferentes sin dejar indiferente a nadie. En el misterio y la indefinición también hay belleza.

El hombre de la imagen, huelga decirlo, es Juan, abuelo de Bernardo y que legó a la asociación una frase que ha inspirado otra preciosa fotografía "Intentaré recordarte". Eso fue lo que le dijo a una de sus cuidadoras en la Asociación, la madre de Tamara San José, quien presentó tres magníficas fotografías al concurso. Entre ellas, una botella en la arena de la playa con este mensaje dentro.



Al final del camino - Fotografía finalista

Esta otra, como se puede ver por el entorno, ya sí es tomada en Chipiona. He de reconocer que fue la que más problemas nos creó a la hora de tomarla y de darle un título por lo mucho que se abre a la interpretación.

El carrito, es de mi abuelo Carlos y la genial idea de que la nota de color la pusieran los corazones, esa bufanda y esa manta, fue de mi tía Regli, a la que desde aquí agradezco que, como siempre, esté en estas cosas para echarme un cable.


En cuanto al concurso en sí, y al resto de participantes, tengo que decir que quedé gratamente sorprendido. Fueron 96 fotos las presentadas y con una calidad generalizada muy alta. De hecho, algunas que ni siquiera fueron finalistas, me sorprendieron por su creatividad y por el valor artístico -al menos bajo mis hunildes cánones- que tenían.

La mayoría mostraban una cara amable de la enfermedad, otras un lado casi onírico y no faltaron tampoco las fotos duras e impactantes. A mí, al menos, algunas me causaron una fuerte impresión.

Por todo ello, espero que la próxima edición cuente aún con más participantes y que siga en esta línea creciendo poco a poco con el paso de los años. La causa bien lo merece.

PD: Le dedico la entrada a Mamé Valdés, que fue quien me animó a hacerla y que es un apasionado de este mundo de los blogs.

Tuvimos una animada charla durante un buen rato el día de la exposición, y seguramente si no me hubiera tenido que ir todavía estaría charlando con él en El Chusco.

¡Tomara que tu viera,lo que te gusta charlar Mamé!

sábado, 30 de octubre de 2010

Se nos coló Halloween




Ya está aquí. Otro año más. No lleva mucho viniendo, pero bien que se nos ha colado. Y sin preguntar quién tenía la vez. La "fiesta" de Halloween se ha colado en la vida del españolito medio como el novismo más novísimo y como lo más guay del paraguay. Quién no monta una fiesta por Halloween ni se disfraza no está a la moda. Es un carca, un retrógrado. Definitivamente, hemos sucumbido. Hemos claudicado. Somos más españoles que nada cuando ganamos un Mundial, pero a nuestra propia cultura la despreciamos y la olvidamos.

En tragarnos lo que nos meten la televisión y las empresas para que seamos felices e ignorantes consumidores, somos los mejores. Si hubiera un Mundial de esto, también lo ganaríamos. La imposición cultural un año más llama a nuestra puerta. Y la recibimos con una sonrisa en la boca. ¿Trick or treat? ¿Truco o trato? Con nosotros tenéis el trato asegurado.

Que conste que me parece una manifestación cultural excelente y que hay que conservar. Si viviera en un país de tradición anglosajona sería el primero en celebrar el Halloween, de hecho, como tengo familiares en Estados Unidos incluso he compartido algún Halloween con ellos, pero me parece una aberración como se ha colado en el calendario de festividades del españolito. En Halloween toca comprarse un disfraz, botellona y fiesta en algún sitio. Si no, estás fuera de la moda, tío.

Cada cultura se entiende en su lugar y es así como se garantiza la variedad y la riqueza cultural de cada sitio. Precisamente esa riqueza es tal, por ser única y exclusiva. Una manifestación genuina, entendida en su contexto. Por su significado. Por su historia. No veo a los ingleses ni a los americanos sacando pasos de Semana Santa, ni haciendo romerías, ni montando chirigotas por Carnavales. A nosotros, con Halloween ya nos la han colado. Como con el fast food de la entrada anterior, todo nos lleva a ser uniformes. A la variedad cultural, ¡que le den calabazas!

Noticia relacionada: "Los españoles consumen Halloween como Coca-Cola o McDonalds", pincha aquí

viernes, 29 de octubre de 2010

Slow Food

Estaba aburrido en la facultad, teníamos hora libre (antes no había venido el profesor) y entre pasar la hora con el solano del parque o irme con mi amigo Carlos a escuchar una conferencia relacionada con una asignatura en la que no estoy matriculado, elegí lo segundo. No es que sea demasiado habitual, pero de vez en cuando me da el punto. Y no me suelo arrepentir.

Así que allí me presenté. La asignatura en la que se enmarcaba la charla era Ecosociología y en la clase había poco más de diez alumnos (cuando lo habitual en otras asignaturas es que se superen las setenta u ochenta personas). Se ve que eso de pensar y aprender sin réditos académicos (sin que te pongan un numerito en tu expediente) no va con demasiado con los estudiantes de hoy. Ni con nosotros, los de periodismo, que se supone deberíamos ser los primeros en interesarnos por las mayores amenazas y peligros que sobrevuelan nuestra sociedad.

En fin, a lo que vamos. Allí apareció un hombre con cara de bonachón y con una barba un tanto descuidada, como queriendo ir a contracorriente del guaperas actual. Desde que pronunció sus primeras palabras, comprendí que sería una de las horas que mejor invertiría en nuestra facultad, donde el soporífero contenido de algunas asignaturas y el soñoliento discurso de ciertos profesores nos hace incluso plantearnos si merece la pena abandonar desde tan temprano el calor de nuestro lecho. ¡Con lo buena que está la cama!

El hombre, cuyo nombre no conseguí captar (tampoco importa tanto) estuvo hablándonos de la importancia de mantener el comercio local y las variedades gastronómicas autóctonas en cada lugar. Y habló de gastronomía porque era lo que incumbía a la asociación que representaba, Slow Food, pero lo mismo podía haber dicho de las fiestas, el lenguaje y el patrimonio artístico, cultural y social en definitiva. De hecho, el acto de comer tiene mucho de festivo y con frecuencia encontramos en un buen plato de comida más cultura y más esencias de un lugar que en una guía turística o una postal.

En una vida llena de prisas y donde todo tiende a la uniformidad, es bueno que haya locos como éste. Y que aún nos recuerden que hubo un tiempo en que conocíamos al que nos vendía la leche, los huevos, las naranjas, la uva, la carne, el pescado, la lechuga, el pimiento... Sabíamos quién era, cómo producía y cuidaba su cosecha o sus animales y, a fin de cuentas, sabíamos qué comprábamos. Hoy día si sabemos qué compramos es por una etiqueta. Y la etiqueta, ya sabemos, es un trámite burocrático que el pequeño productor no puede pagar.

Tampoco pasó por alto el tema de los alimentos ecológicos, que se han convertido en un negocio un tanto oscuro. Por un lado, es demasiado caro consumir productos ecológicos (con etiquieta ecológica, mejor dicho) porque somos pocos quienes los consumimos y pocos quienes los producen. Por otro lado, hay productos cuyo carácter ecológico es más que dudoso y obtienen la etiqueta y otros que son más ecológicos (o naturales, o respetuosos con las formas de producción tradicionales de un lugar, llámenlo como quieran) no la obtienen. Son pequeñas producciones, de gran valor cualitativo para el consumidor -incluso con precios inferiores- pero de poco valor cuantitativo para el mercado y para el negocio burocrático de la concesión de etiquetas.

Aunque parezca paradójico, cada vez hay menos variedades de hortalizas y verduras (por ejemplo) y las que imponen los grandes mercados van sustituyendo las propias de cada sitio, con la consiguiente disminución de variedad gastronómica. Además, los suelos son aprovechados para cultivos cuya idoneidad sería más que discutible. Hoy día, la apertura de un McDonalds, un Burguer King, un Telepizza o cualquier otra cadena de Fast Food sigue siendo una panacea y motivo de exaltación de las masas. ¡Qué bien nos haría que se extendiera por el mundo esta filosofía del Slow Food!

PINCHA AQUÍ PARA ENTRAR EN LA WEB DE SLOW FOOD

PD: Por suerte, en Chipiona aún seguimos disfrutando del placer que supone comprar directamente a la gente del campo o de la mar (aunque sea bajo cuerda y cada vez menos) y que te traigan unas buenas uvas, un buen pescado de corral o una buena docena de huevos de yemas coloraítas coloraítas. De esas de las que falta hasta cundi pá mojar.

martes, 26 de octubre de 2010

Ha muerto Paul

Ésa es la noticia que hoy copa las portadas de los telediarios. Bueno, eso y que Pérez-Reverte se ha ido de la lengua con Moratinos y que le ha soltado una de las suyas. Ha muerto el héroe nacional que un día creamos. Medida del intelecto de este país y de lo noticiable de las noticias que cada día tenemos. Que le dediquen un obituario en El Mundo y una esquela en ABC mañana al bichito. A los presos de guerra que están siendo torturados y a los niños que cada día mueren en África, a esos seguro que no les hace falta.

viernes, 22 de octubre de 2010

Un encargo de la sociedad

Queridos medios:

Me gustaría agradeceros lo que estáis haciendo por todos nosotros, esos que componemos lo que llamáis sociedad. Y haceros un encargo: que sigáis siendo persona por mí.

Quiero seguir siendo el continuo espectador de esa vida de color y luces que creáis. También del horror y el espanto que de cuando en cuando traéis hasta el salón de mi casa, haciéndome sentir fuertes emociones a través de un cristal mientras degluto una bolsa de palomitas y apuro un sorbo de Coca-Cola.

He podido apreciar como traéis la libertad a las mentes. Ahora todo el mundo es capaz de opinar. Y todos son capaces de opinar igual. ¡Bendito el consenso que habéis creado! Habéis roto la disidencia y el enfrentamiento generalizado. La confusión y el caos que suponía que cada uno opinará a su manera se ha terminado. La engorrosa reflexión individual ya tiene la tumba sellada. Ahora están los medios de la izquierda y los medios de la derecha. Ellos son los que nos hacen verdaderramente libres. Simplemente tenemos que pertenecer a un bando. Ya sabemos qué pensar. Quién está contigo y quién contra ti.

Gracias por representar a los jóvenes tal como deben ser. Gente despreocupada y desinhibida. Con la preocupación única de consumir. ¡Ya bastante tenemos con los demás! A base de tanto representarlos así, habéis conseguido que así sean. Y lo que es aún mejor, que la gente no piense que los habéis construido así vosotros. Todo lo contrario. Porque sois el espejo de la realidad.

Muchas gracias por todo ello, queridos medios. Sin más, me despido recordando lo que no hace falta recordar. Mi pequeño deseo, mi único encargo: nunca dejéis de ser persona por mí.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Ciudad y pueblo (I)

Hoy he vuelto a Sevilla, he dejado Chipiona por unos días (volveré pronto) y han salido a flote pensamientos que siempre habían habitado en el fondo de mi mente. Nunca me había enfrentado del todo a ellos, y se habían arremolinado en mi mente como un pandemónium pero hoy, superando la pereza, me dispongo a clarificarlos.

Sabido es que diferencias entre ciudad y pueblo hay muchas y no son pocos los mitos que se han ido formando a lo largo de los siglos. Tanto es así, que el adjetivo "pueblerino" para definir un pensamiento o actitud ha tomado un matiz peyorativo, cuando sólo debía ser diferencial.

Lo cierto y verdad, aunque me duela tener que decirlo, es que Sevilla me ha revitalizado. Me he reencontrado con buenos amigos que tengo aquí, con mi vida de estudiante, con otras facetas de mí mismo, con la independencia y con un ambiente estupendo.

Me ha devuelto sensaciones que en un pueblo (y más como Chipiona) no se experimentan. La primera de ellas es caminar sin sentirte observado. Más libre. Más tú. El embriagante sabor del anonimato. Tú y el mundo. Sin prejuicios ni ataduras. Sin actuar teniendo en cuenta que te miran y hablan de ti. No es la libertad plena -llevado al límite el sentirse un completo desconocido sería algo terrorífico-, pero en su justa medida es lo más parecido.

En Chipiona, por el contrario, existe una afición que es casi deporte local por meterse en las vidas ajenas. Un ejercicio en el que muchos están bien entrenados y ponen todo su empeño para ser los mejores. No es fácil, pues los competidores son muchos y hay que estar a la que salta para rápidamente difundir que "equis ha hecho ele (hay que vé)", que "tal está con cual (no je ci quizá)" o que "fulano estaba anoche con mengana en nojéonde". Créanme que más de uno merecería medalla si lo hicieran deporte olímpico.

Ir a tomarse unas copas a un bar es completamente distinto en ciudad que en pueblo. En la ciudad eliges tu compañía y disfrutas de ella al máximo. La exprimes sin miradas inoportunas y sin el típico pesado que se te pega como una lapa y que tienes que acabar por mandar al carajo. Incluso si eliges estar solo, tú, tu copa y tus pensamientos nadie tiene que tacharte de loco, ni de borracho empedernido. Eres uno más de tantos que riegan sus reflexiones con un poco de brandy, ron, whisky o ginebra (para gustos los colores).

Paradójicamente, echo de menos del pueblo e ir por la calle y saludar a la gente. ¿Cómo se puede disfrutar del anonimato y a la vez echar de menos ir por la calle saludando? Pues tal vez, porque hay mucha gente buena también en el pueblo. Hay buenas compañías, buenos conocidos y buenos amigos. Lo malo es que también hay saludos en los que se cuecen no pocas traiciones, habladurías, rencillas personales, envidias y vanidades.

Por eso, al entrar en la diatriba y pese a lo complicado de la decisión casi que la balanza se inclina por disfrutar del anonimato parcial que conceden las ciudades y las anchas calles, antes que por la invasión de tu vida personal que te asalta en la estrechez del pueblo. Cuando quiero buena compañía en la ciudad la encuentro, y no hay que soportar miradas ni comentarios fuera de lugar.

Sin embargo, a las primeras de cambio que puedo cojo y me vuelvo para Chipiona. No es que sea masoca. Es que soy yo y mis contradicciones. Además, mi mente tiene claro una cosa: que si vuelvo encadenado "a la condena de la vida en este rincón chipionero" (como cantara una de mis comparsas, en una letra que no hice yo sino Manu Castro) es porque en ella tengo lo que más quiero. Mi comparsa, mis mejores amigos, mi familia...y tú.

viernes, 30 de julio de 2010

Welcome, Mr. Obama



Por mucho que cambiemos de siglo y de idioma en la cartelería, seguimos siendo igual de catetos. De Bienvenido Mr. Marshall a Welcome Mr. Obama... o mejor aún, Obama Family, como reza el ruborizante cartel colocado ya en Marbella para dar las gracias a los Obama por elegir la Costa del Sol para sus vacaciones. Seguimos siendo lameculos y tirando a catetorros. Estas cosas sólo pasan en España.

Si hay que dar las gracias porque te elijan para veranear es porque, seguramente, bien poco mereces que te elijan. Más propio sería, en cambio, que el que venga a pasar sus vacaciones sea quien piropeara el sitio. Pero, ¿al revés? Tengo la sensación de que por más que pasen los años y por más que sepamos chapurrear el inglés, la mentalidad pueblerina no la hemos cambiado.

VÍDEO CON ALGUNAS DE LAS MEJORES ESCENAS DE BIENVENIDO MR.MARSHALL

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¿Problemas?

Expertos en cortinas de humo y en desviar la atención de lo verdaderamente importante para el ciudadano de a pie. En inventarse problemas. En eso, tristemente, suelen convertirse los politicastros que desfilan por nuestros parlamentos y salones de plenos. Expertos en hacer cuestión de Estado de cosas que la gente del Estado nunca se ha cuestionado. Así ha ocurrido con la polémica de los toros, que está copando portadas y artículos (incluido uno de este blog).

Y pregunto yo, ¿realmente eran las corridas de toros de Cataluña un problema? ¿O tal vez es que al problema que hay que atajar y que a la gente preocupa no saben por dónde meterle mano? Que se lo pregunten a tantísimos parados como tenemos haciendo cola, a ver qué les contestan. A ver cuál es su problema.



Viñeta de Martínmorales, publicada en el ABC del Viernes 30 de Julio de 2010.

De arte, de cultura y de tortura

Esto no es arte ni cultura....



Pero esto, sí...



Casos como éste demuestran que eso de " la defensa del animal" poco tiene que ver en la toma de decisiones de los políticos. Si no tienen entrañas con los hombres ¿cómo iban a tenerla con los animales? Demuestran una vez más que sólo se deben a intereses partidistas y al fin manipulador del nacionalismo más intolerante y trasnochado.

Siguen jugando ese papel de seres moralmente superiores. Y bien que ganan la batalla. Cada vez menos gente alza la voz, por miedo a la disidencia. Por miedo a ser diferente. Así es nuestra democracia. La única y verdadera torturada.

lunes, 26 de julio de 2010

Lo que da de sí una noche

Días de verano. Días de supuesto relax, que para el chipionero en muchos casos es todo lo contrario. Lo encaré -el verano- con ganas de leer y releer, ver buen cine y dedicar un poco de tiempo a escribir. Los días van cayendo, las hojas del calendario vuelan. Y mis buenos propósitos se van tras el papel, como persiguiéndolos. Buscando que el tiempo regrese y dé una tregua para emplearlo de nuevo en esas actividades que cultivamos en solitario y casi de manera egoísta.

Los días van transcurriendo y casi no me ha dado tiempo a pensar, ni a escribir. He disfrutado, eso sí, de buena compañía y buenos momentos. Y he llegado todos los días a la cama sabiendo que mi tiempo estaba bien invertido. Pero con esa sensación de que el día se ha ido demasiado pronto y que se debería poder parar el tiempo y hacer esas otras cosas que a la mente inquieta siempre le apetecen y que en los días ajetreados no le da a uno lugar.

Mientras los días vuelen, nos quedarán las noches. La mayoría han sido de juergas, guitarras, bares o paseos junto a la playa. Noches que dan mucho de sí. Como ésta misma, en que me he reencontrado con la escritura y en la que he vuelto a disfrutar pensando. Y escribiendo lo que pienso. ¡Hay que ver, lo que da de sí una noche!

Una democracia muy nuestra

Es que somos así de especialitos. Hasta la democracia la hemos hispanizado. Olé por nosotros. Y hecho más andaluza, y más gaditana y más chipionera y más de dondeustéquiera. Seguimos llenándonos la boca con palabras que ya suenan vacías de tanto usarlas y en cuyo fondo no creemos.

Me sigue produciendo náuseas escuchar hablar de democracia y libertad de expresión, en un país que será libre y democráta sobre el papel. Pero en la calle, lo cierto es que cada uno de nosotros seguimos siendo auténticos censores y existe mucho odio cainita al que piensa distinto.

Estamos a la que salta. Y cuando al que piensa de manera distinta a nosotros podemos hundirlo (si es una amenaza para la hegemonía de una ideología, un partido o un buen puñado de euros mangoneados), no lo dudamos un momento. Aquí eso del consenso, el entiendimiento y el ponerse en el lugar de el otro es algo que quedó hace tiempo para la pose y la galería de unos cuantos. Pero en la realidad, nada de nada (o poco poquito, Paquito).

En fin, ¡qué pena que hasta a la democracia la hayamos hecho tan nuestra!

Perdónenme el atrevimiento

Verba volant, scripta manent, decían los latinos. ¡Y vaya si llevaban razón! Escribir sabiendo que lo que escribes es una huella imborrable, como una cicatriz que te va a acompañar para el resto de tu vida (para bien o para mal), lleva a que cualquiera con dos dedos de frente se plantee si escribir o no escribir. Al menos, si escribir o no escribir cosas verdaderamente importantes, de las que a uno le hierven la sangre y le corroen el alma.

Si reflexionas en voz alta y tienes una conversación mientras tomas una copa, de esas que sólo pueden hacerse en el sitio adecuado y con la persona adecuada, sanas tu alma. La renuevas. Te reconfortas. Y normalmente, adquieres conocimiento a la vez que lo entregas. Te abres de par en par y salen palabras y sentimientos a la vez que entran otros. Pero nada permanece. En cualquier caso, permanece en el recuerdo y el recuerdo es selectivo. Y caduco.

En cambio, escribir es jugar con la inmortalidad. Con lo divino. Y eso, para el humano siempre es peligroso. Porque los dioses saben lo que piensan y están seguros de ello. Y los humanos, débiles e ignorantes como somos, jamás estamos seguros de lo que pensamos. Y el que lo estuvo, te lo ves dando pasos atrás y desdiciéndose de lo dicho pasado un tiempo.

Nuestro pensamiento es fruto de un tiempo y un momento. Por eso, a veces, uno lee lo que escribió cierto día y no se reconoce del todo. Al menos, tiene claro que no escribiría eso ahora. Sin embargo, lo escrito pasa a la posteridad como un testamento firmado con nombre y apellidos.

Si lo pensamos fríamente, tal vez, lleguemos a la conclusión de que no vale la pena escribir. ¿Para qué? ¿Y si mañana no estoy de acuerdo con lo que he dicho hoy?

Pese a todo, yo hoy voy a decir que merece la pena escribir. Y entiéndanme, que lo digo hoy. Perdónenme el atrevimiento. Que lo mismo mañana voy y me arrepiento.

domingo, 18 de julio de 2010

El disfraz del éxito

Como siempre los políticos se han puesto a la cabeza del oportunismo y de aprovechar la coyuntura. Ahora les ha dado por hablar en el argot futbolístico y andar haciendo comparaciones con Del Bosque, Iniesta, Torres o "el espíritu de la Roja" según convenga. Debe ser denigrante para estos héroes nacionales, que los villanos patrios hagan ese vil uso de su nombre en pos de sus propios intereses.

Qué poquita gracia le estará haciendo a Vicente estar en boca de esa clase de politicastros que nos gobierna o que aspira a gobernarnos. De toda esa fanfarria insulsa e inepta que hemos ido alimentando y que está dispuesta a todo por llegar y/o mantenerse en el poder. De toda esa gentuza de tan poco fondo intelectual y político que sólo les queda recurrir a otros ámbitos y a otras gentes que están teniendo éxito para ganar algo de crédito. Y para mantenernos engañados y distraídos de sus planes (si es que tienen algunos) otro poquito más.

En cualquier caso, por mucho que quieran convertirse en adalides de la humildad de Del Bosque, del infortunio de Torres o de la capacidad redentora de Andrés Iniesta a muchos ya no nos engañan. Al menos a mí. La ineptitud y el más hondo fracaso social e intelectual no pueden ocultarse. Por más que se esmeren en ponerse el disfraz del éxito, aunque la mona se vista de seda...

lunes, 12 de julio de 2010

A rebalaje

A rebalaje. Así vuelvo a orillas de este blog. Medio desorientado, sin sentido, aturdido por ese maremoto de acontecimientos y emociones que se ha sucedido en el último mes y que tuvieron ayer noche su punto culmen con la coronoación de la selección española como reina del mundo del fútbol.

Así pues, y con la resaca de ayer me dispongo a retomar la vida que tuviera este blog. Después de este tiempo de marejada de exámenes y "marea roja" vuelvo a poner mis pies en tierra firme. Que no sólo de fútbol y evaluaciones vive el hombre (ni el estudiante).

Que estamos de enhorabuena es cierto, pero no voy a ser yo quien lo repita. Ya se está escribiendo, diciendo y emitiendo bastante sobre la gesta que hemos conseguido. El momento histórico lo vivimos los españoles de una manera muy intensa y hasta el que menos profesaba la religión del fútbol se ha convertido (por un día, no confundamos) a feligrés de esta selección que imparte doctrina en materia de balompié.

A rebalaje también debió salir algún día el pulpito Paul, que no veas el juego que ha dado. Va a resultar ahora, que le debemos el Mundial a un cefalópodo. Yo prefiero tomármelo a risa, pero la tabarrita que nos han dado con el dichoso pulpejo hacía que a uno le entraran ganas de verlo a la gallega y con sus buenas papitas.

Por si fuera poco, ahora dicen que quieren hacerlo bético y que hay un ex-consejero, Francisco Nuchera, dispuesto a pagar cuarenta mil euros por él. Casi ná. Supongo que todo esto, forma parte del circo mediático y que con algo tendremos que entretenernos.

Mientras, yo vuelvo como el pulpo a orillas de este blog. Y como todos esos, que han amanecido en las playas de Chipiona y de tantas ciudades (fuentes en su defecto) después de la agitación que la "marea roja" provocó anoche. A rebalaje.

martes, 15 de junio de 2010

Mi calle es nada

En estos días mi calle es nada. Los exámenes la están dejando reducida a su mínima expresión. Volverán a discurrir por ella las gentes y los pensamientos. Volverá a ella la batalla dialéctica. Mientras, esta tregua forzosa.

sábado, 5 de junio de 2010

El usted

Que me perdonen, pero a mí no. A mí el usted no me suena carca. A mí me suena a lo que es, a respeto. Y a humildad. Ese tipo de cosas que no concuerdan con esta sociedad.

En los tiempos que corren, el usted está cayendo en desuso y me pregunto yo si esa excusa de que "es clasista" y marca distancias, no esconde cierto egocentrismo. Cierto narcisismo tan propio de esta era del hedonismo. Si marca distancias, siempre es a favor no de quien lo emite, sino de quien lo recibe. Y ha estado en boca de personas de importante rango y conocida alcurnia.

Ahora, se ha conseguido que sea casi un insulto que le traten a uno de usted. Porque suena a viejo. Y a esta sociedad, le sobra lo viejo. Y los viejos. Quizás sea por eso, que son ellos quienes todavía, de vez en cuando honran al usted. Y tú lo escuchas y esbozas una sonrisa, soñando que su eco no muera.

En América Latina sigue siendo algo común, y no creo que ellos sean precisamente clasistas. Más bien, se saben todos iguales y se tratan de usted. Se respetan. No como aquí donde los hasta el más mindundi se cree con derecho a mirar por encima del hombro y a no tener que llamar a nadie de usted. Siempre nos quedarán los viejos y los sudacas. Esos apestados para la sociedad. Esos guardianes de la buena educación. Del buen lenguaje.

viernes, 28 de mayo de 2010

Los niños del Netbook

Son la generación que nos espera. Son los niños de la Junta. Los del Netbook con Guadalinex gratuito. Pero a los que la Junta no les va a pagar los libros que prometió. No hay dinero para libros (antigualla antiprogreso) pero sí para esos ordenadores, símbolo inequívoco de vanguardismo.

Eso de digitalizar las aulas está muy bien, y no digo que no haya que usar las nuevas tecnologías en la enseñanza. Claro que sí. Faltaría más. Pero no hay que meterlas con calzador, ni necesitan esas millonarias subvenciones. La tecnología está ya en casa. Y en la escuela. Ya nadie presta atención a un discurso, por interesante que sea, si no está apoyado en un pogüerpóin. Nadie presta atención a lo que hablas si no te apoyas en alguna parafernalia visual y llamativa. Una muestra más de que cada vez importa más la forma y menos el contenido.

Lamentablemente cada vez menos profesores mandan lecturas, mitad presionados por los padres -pagar por libros les parece poco menos que un crimen-, mitad por un alumnado desganado. Mejor dicho, por un alumnado que es un ganado. Un rebaño en manos del poder. Político y mediático. Una mancha de hijos de la gran LOGSE y de esa caja intrusa repleta de basura (inodora, eso sí) que ponemos en nuestro salón y que llamamos televisión.

Niños sin espíritu crítico, a los que cada vez más le cuesta divertirse frente a un libro acostumbrados al estímulo de lo audiovisual. Que jamás descubrirán el verdadero placer de la lectura. Que jamás tendrán espíritu crítico. Que frente a la capacidad de reflexión serena que fomenta la lectura serán esponjas que absorberán sin tiempo para cuestionar lo que reciben por sus pantallas. Perfectos títeres. ¿Estamos ante una etapa de progreso o de involución? ¿Es esta la educación que queremos? Los más poderosos, tal vez sí.

El caciquismo municipal

Hace poco ha saltado la noticia (si es que así puede llámarsele a algo que nada tiene de novedoso y que, aunque sin datos en la mano, era ya vox populi) de que en el Ayuntamiento de Sevilla hay veintiún directivos, vulgo personajes, que cobran más que Griñán, Zapatero o el primer ministro británico.

No es nada nuevo. Pero no por ello deja de asustarnos el nivel al que puede llegar el mangoneo, amiguismo y enchufismo municipal. Municipal y en más altas esferas, pero muy especialmente en este ámbito. En las ciudades y los pueblos se establecen más estrechas relaciones y todo el mundo puede arrimarse al poder para sacar algo. Es más fácil arrimarse a un alcalde que a un presidente de Gobierno. También es más difícil que tus fechorías salgan a la luz, que el pueblo está indefenso y a los grandes medios no les interesan esos pequeños (inmensos, en realidad) problemas. Es más fácil ocultarlo a 100.000 personas que a todo un país.

Y si alguien te descubre, o lo callas con tu poder, lo apartas, o lo compras con tu dinero, lo unes al rebaño de los que rebañan. Caciquismo municipal.

jueves, 27 de mayo de 2010

La gente que me gusta, Mario Benedetti

Os dejo hoy aquí una de esas pequeñas grandes cosas que Mario Benedetti nos ha legado. Me limito a copiar y pegar. A veces (la mayoría de ellas) se aprende más leyendo (o escuchando) que escribiendo (o hablando). Escribiendo y hablando nos conocemos a nosotros mismos, y hacemos que los demás nos conozcan. Pero leyendo y escuchando comprendemos a los demás. Sano ejercicio.

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.

A estos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.

Me gusta la gente que con su energía, contagia.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

La gente que lucha contra adversidades.

Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.

Me gusta la gente que tiene personalidad.

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.

Mario Benedetti

martes, 25 de mayo de 2010

Cuestiono (III)

Cuestiono que la ignorancia no tenga remedio. Cúrate. Lee.

lunes, 24 de mayo de 2010

El precio del humo

Hay muchos ámbitos en los que día tras día, mes tras mes o año tras año se repite una misma cantinela. Un mismo tópico en el que sólo cambian nombres. Enciendes la tele y siempre noticias que cuentan lo mismo. Políticos que lanzan palabras vacías, el último suceso, el último alijo de droga incautado y ahora también encuestas de respuesta premeditada y las últimas excentricidades que se cuelgan en Youtube.

Pero de todos los tópicos hay uno que es especialmente llamativo: el del fútbol. Sabemos que ha sido utilizado tradicionalmente como medio distractor por su poder de convocatorio de las masas, aquello famoso del panem et circenses que decían los romanos, pero ahora ya no son otros poderes los que utilizan al fútbol como anéstesico.

De un tiempo grande a este parte, el fútbol se ha ido mercantilizando crecientemente y se juega a tener a la gente enganchada de manera constante e ilusionada con continuas cortinas de humo. Año tras año, cuando uno de los grandes gana algo saltan noticias de fichajes de relumbrón por parte de su adversario. Y así se evitan afrontar la realidad más cruda y renovaciones profundas.

El Madrid de Florentino este año (tomo este ejemplo por ser el más próximo, pero valdrían también otros muchos) vino por la lana (con billetes) y salió trasquilado. Su rival catalán y su vecino madrileño han ganado títulos. Él no. Pero siempre quedarán portadas que vendan ilusiones edulcoradas para negar la evidencia. Portadas que vendan humo. Y humo que se compre alegremente por aficiones felizmente anestesiadas. Pero no lo olviden: el humo tiene un precio. Y a veces el humo, se paga caro.

lunes, 17 de mayo de 2010

Un amigo en el camino

Todos tenemos un amigo especial en el camino, alguien con quien has compartido más vivencias que con nadie (aficiones, pelotazos y fechorías de niño). Quien ha vivido tus penas y tus alegrías. Tus aventuras y desventuras. Con quien has reído y llorado. Yo, aunque puedo considerarme afortunado por los buenos amigos que el destino me ha ido regalando, hoy quiero acordarme de uno que está viviendo una experiencia que guardará para toda su vida.

Lleva ya más de una semana haciendo kilómetros y kilómetros, levántandose temprano y maldurmiendo en albergues y conventos que acogen a peregrinos. Como única ayuda, su bicicleta y sus dos piernas. Como única carga su mochila. Aunque más que su mochila, intuyo, le pesa la distancia de no poder estar en compañía de los suyos y tener que buscarse las habichuelas sin las comodidades a las que estamos acostumbrados.

El camino de Santiago será para él, una fuente de aprendizaje y una metáfora de lo que para todos es la vida. Un sendero lleno de complicaciones y piedras en nuestro caminar. Seguro que cuando vuelva (le faltan un par de días), volverás más lleno y conocerá facetas de sí mismo y del mundo que desconocía. Sabrá lo díficil que es llegar a una meta. Y lo reconfortante que es conseguirla a través de tu propio esfuerzo.

No sé si traerá ganas de hacer el Camino otra vez, lo que si sé, es que si yo lo hago, lo haré con él. Porque es un amigo de los que está en tu camino desde el principio hasta el final. Y si hay que hacer camino, ¡qué mejor que caminar juntos!

PD: Ánimo para tus últimos kilómetros, fenómeno.

Javier Ruibal, un genio en casa

En estos tiempos de mercadotecnia y canciones facilonas, aún hay quien sobrevive, aunque arrecien fríos y temporales. Se agarran al mastil de su guitarra de fina madera y flotan en medio de la tormenta musical del momento. Uno de los máximos exponentes de este reducido grupúsculo es Javier Ruibal, gaditano de El Puerto de Santa María capaz de fundir en sus canciones una poesía que es cosecha propia con unos sones con influencias latinoamericanas, flamencas y gaditanas.

Un genio humilde y llano, capaz de tocar en tu propia casa si lo deseas, mucho más reconocido al otro lado del charco que aquí. Ya se sabe eso de lo complicado que es ser profeta en su tierra. Cada vez son más los ruibaleros (aunque quizá el término no sea el más acertado porque suena a fanático y en el verdadero arte ese término no tiene cabida) y reconocen en él a un cantautor de muchos quilates.

Canciones que hablan de libertad, de viajes, de amores y desamores, de sueños y desengaños, de ciudades míticas y de derechos humanos. Alma en su guitarra y su garganta, capaz de hacer sonar las más dulces melodías o arrancar un desgarro flamenco por bulerías. Si eres amante de la buena música, y te gustan otros cantautores como Sabina, Silvio Rodríguez o Jorge Drexler seguro que te gusta el trabajo de este portuense que además le echa el aderezo natural del sur.

Os dejo una canción aquí, tenéis más en Youtube.

JAVIER RUIBAL - PARA LLEVARTE A VIVIR

De lo dicho sin pensar, de lo que callo y no digo
de las cosas por pasar, de las trampas del azar,
de las cartas del destino.
Tengo un lápiz colorao con un librito guardao
para escribirlo contigo.

Si la suerte inoportuna te jugara una encerrona,
si no hay salida ninguna,
si la gracia y la fortuna se apartan de tu persona,
tengo un farolillo verde por si de noche te pierdes
y la luna te abandona.
Tengo la rosa de Oriente,
el oro del sol naciente y lo que quieras pedir.
Tengo el mapa del tesoro, tengo el Palacio del Moro
para llevarte a vivir, para llevarte a vivir.

De todo lo que besé no doy beso por perdido
pa’ que me vuelva a morder con la locura de ayer
tu boca contra el olvido.
Guardo un beso de reserva para rodar por la hierba
cuando te vengas conmigo.

El sur que te prometí tiene al sur otra frontera,
las cuerdas de mi laúd siguen buscando la luz
más al sur de la quimera.
Tengo una playa desierta y una calesa en la puerta
para lucirme a tu vera.
Tengo la rosa de Oriente,
el oro del sol naciente y lo que quieras pedir.
Tengo el mapa del tesoro, tengo el Palacio del Moro
para llevarte a vivir, para llevarte a vivir.

viernes, 14 de mayo de 2010

Placeres

Has esbozado una sonrisa al pasar junto a un desconocido, has abrazado a alguien que no veías desde hace años, has tomado una mano y caminado calle abajo, has leído de madrugada en un balcón, sin nadie en la calle, has tomado una copa despacio con un amigo hablando de lo humano y lo divino, has dado un beso frente a la playa, te has tumbado en la arena y visto ponerse el sol, has tarareado una canción mientras conducías, has dejado que el sueño te venza escuchando la radio y has escrito lo que sentías, dejándote llevar y sin cuidar demasiado las formas, como quien va desnudo sin importarle que los demás lo tomen por loco. Has sentido tú también, seguro, esos (o algunos de esos) pequeños placeres.

martes, 11 de mayo de 2010

Marqués de Griñán

Se nos fue el monarca Chaves. Una pena. Pero la dinastía que se sienta en la poltrona andaluza ha tenido un digno sucesor en Griñán. El Marques de Griñán. Pepito, como él quiere que le llamen para presentarse cercano al pueblo o Jose Antonio o Juan Antonio o como sea para los demás que casi ni sabemos de él su verdadero nombre.

Esta semana ha tenido una intervención excepcional y ha soltado unas perlitas por la boca, que merecen pasar a los anales de la historia. Cuando menos, de este blog.

La mejor de todas ha sido a la juventud, diciéndole que se deje de vivir del cuento con becas y ayudas del paro. Tiene cojones la cosa. Como si estuviéramos los jóvenes tocándonos las pelotas y no quisiéramos trabajar. Como si nos gustara terminar las carreras y tener que ir derechos al INEM. Como si no hubiéramos luchado antes (nervios, sofocones y noches en vela lo saben) por aprobar todos esos créditos que te exigen para demostrar que eres merecedor de una beca, que en muchas ocasiones acaba resultando irrisoria.

De todas formas, él siguió tan pancho. Y ahí no quedó el asunto. También pidió a los ciudadanos lo del esfuerzo y el arrimar el hombro. Eso que tan de moda está ahora y que los políticos no han hecho en su puta vida.

Mientras, se ha gastado un dineral en restaurarse un palacio para gestionar desde allí los asuntos de nuestra vida cotidiana. Sólo en lamparitas se le han ido más de ocho mil euros. Pero eso no es lujo. Eso es cercanía al pueblo, y a llamarse Pepe, que esto por la Andalucía imparable. Y luego, a pedir el esfuerzo a los ciudadanos.

Déjense de milongas, y de nuevos eslóganes con su cara. Ya nos tragamos el de "Andalucía Imparable" y Andalucía está parada. Y ahora nos pone lo de "Cambiamos con Andalucía" y en esta tierra hace ya treinta años que no cambia nada. O sí. Que las urnas pueden tumbar a la dinastía en las próximas elecciones. Por más que se crea eterna.

Están ahí para solucionar problemas y no hacen más que eludir responsabilidades. Se les vota para que gobiernen y cuando sobrevienen los problemas no saben gobernar. Arrimen el hombro ustedes, recorten de sus gastos oficiales. No nos pida arrimar el hombro y trabajar cuando ustedes están sumidos en la inoperancia. Y encima, en un palacio. ¡No cuente conmigo, Marqués de Griñán!

domingo, 9 de mayo de 2010

Cuestiono (II)

Cuestiono que la luna sea para los experimentos. Cuestiono que su descubrimiento sea propiedad de una expedición de exploradores. ¿Acaso no la descubrieron antes tantos millones de enamorados?

miércoles, 5 de mayo de 2010

Hay palabras. Hay silencios.

Eres dueño de tu silencio y esclavo de tus palabras. Pero hay palabras que liberan. Y silencios que matan. Palabras que te liberan contigo mismo, que hacen que salga por tu boca todo lo que te quema por dentro. Pero te hacen esclavo de la sociedad y de lo que piensen por ello. ¿Es eso ser esclavo o es ser más libre? ¿Es más libre callárselo y que te siga quemando por dentro pero tener el beneplácito de la muchedumbre? Tu libertad es. Úsala como quieras.

Tal vez descubras que eso que te quemaba a ti, también le quemaba a muchos en su interior. Reza porque no te dejen solo y se sumen al “Oh, Capitán” que lanzas (hago el paralelismo con la película El Club de los Poetas Muertos). Porque, como también retrataba Juan Carlos Aragón en uno de sus pasodobles, está muy de moda eso de querer que alguien dé el paso al frente. Pero que sea otro. Y tú a mirar. Mientras, a él lo están linchando. Malditos dueños de sus silencios.

Hoy ha tocado pantomima

Reunión entre Zapatero y Rajoy para no acordar nada importante. Para vender humo. Para escenificar una nueva pantomima. Recuerdo algunas de las últimas huelgas generales y me pregunto si no tenemos ahora muchos más motivos para llevarla a cabo. No espero que sean los sindicatos quienes den el paso al frente, pero el sentido común debería darlo. Motivos hay muchos. Pero uno sólo bastaría: la época de esplendor del paro.

PD: No soy el único que se empieza a plantear esto (en Facebook ya hay grupos que lo propugnan , lo que me sorprende es que nadie en los medios se lo plantee y lo difunda después de varias medidas impopulares (sólo hubo una tibia protesta cuando se subió la edad de jubilación) y unas cifras de paro que dan miedo.

Cuestiono (I)

Cuestiono que una imagen valga más que mil palabras. Cuestiono. Escribo.

martes, 4 de mayo de 2010

España por barrer

Cada mañana salen a nuestras calles, escoba en ristre, miles de barrenderos -si no han sido sustituidos por esas horribles máquinas que parecen tanques y que echan agua sobre la mierda para expandirla- y uno se acuerda del montón de cosas que hay que barrer en el país (políticos, arrimados, jueces, sindicatos, medios de comunicación, altos cargos eclesiásticos, banqueros y un largo etcétera).

Lo recuerdo hoy, porque después de algún tiempo he vuelto a escuchar uno de esos magníficos pasodobles que Juan Carlos Aragón escribe (lo enlazo al final) y que cuando menos te lo espera, cobra para ti un significado nuevo, más real y más verdadero.

La política está contaminada y podrida. Haría falta imbuirse de un verdadero principio regeneracionista. El país no está mejor que en aquella época de fines del XIX y comienzos del XX. Buena falta haría que volvieran los Ortega, Unamuno o Galdós y vieran cómo está el percal. No hay turnismo ni pucherazo preestablecido, ni votan los muertos. Pero el turnismo lo establecen los medios de comunicación, con sus manipulaciones y sesgos y aunque los muertos no votan, más de un voto se juega a costa suya.

Mientras los muertos están en el hoyo, los vivos no tienen ni para el bollo. Los intelectuales del país no se pronuncian y los que se pronuncian no tienen altavoz en los medios. Los que salen en los medios, por otro lado, tienen poco de intelectuales y mucho de subvención oficial.

De la Iglesia (de los bancos, con la que está cayendo mejor no hablamos) no podemos esperar demasiado, porque -como en todo- los más honrados están abajo y tienen poco poder en la jerarquía. Los que tienen poder -el poder corrompe- poca implicación tienen en los problemas reales de la población y se ocupan más en evitar difamaciones o difusiones de noticias que les dejen en mal lugar.

El país necesita una limpieza urgente de su clase política, un verdadero cambio estructural en los medios, volver a dar un lugar privilegiado a la cultura (eterno remedio) y crear una juventud educada en el esfuerzo y la primacía de las letras. Pero claro, esto no interesa al poder.

A este país le hace falta un buen barrendero. Como en la canción de Juan Carlos, que sea él quien lleve a cabo esta limpieza, sin dejar nada por detrás. Que si hace falta agua para regarla daré mi sangre. Y mi palabra.




Cuando a las claritas del alba,
llegas amigo barrendero
y eres conmigo tú el primero
que estrenas el día antes que abra
quiero que escuches la palabra
de este implacable consejero.

Si en verdad tú eres quien limpia la ciudad
de polvo, paja y suciedad; quiero que escuches la palabra...
de este implacable consejero.

Empieza a barrer a los hombres que salen
a disimular,
juntos con su mujer para que no se diga
que otro día más, la casa sin barrer,
barre por donde pisen los politiquillos,
¡¡ pero barre después de pisar
y de propina ya darle con el cepillo!!.

Y al juez si lo ves no lo barras,
simplemente lo amarras y lo tiras al bidón..
si tú quieres limpiar la calle.
Empieza por meter la escoba
en los despachos donde roban
la sangre de tus compañeros..
En los portones de la iglesia,
en las mentiras de la prensa
y en la avaricia del banquero.

Y de una vez hazlo por un mundo que esté libre y en paz
barre también a los ejércitos
que son los mercenarios del gobierno
que asesinan por dinero a los que se mueren de hambre.

Si tu barres estas cosas al amanecer,
nuestra sociedad será más grande,
y si quieres agua “pa” regarla te daré ...
¡¡ mi sangre!!

-Juan Carlos Aragón, Los Parias, Comparsa 2006-

domingo, 2 de mayo de 2010

Cádiz, vieja abuela

"Cádiz es la abuela vieja de Occidente". Ya lo dice esa alegría de Cádiz que con tanto arte, cantaba de vez en cuando y a capella nuestra Rocío Jurado. Y razón no le falta, porque Cádiz es, efectivamente, la ciudad más antigua de Europa. Y bien que se le nota por los achaques que a sus tres mil años la condecoran. La edad no perdona, que dirían algunos.

Claro, y es que la vieja, romana y vieja Gades es ya para muchos como esa vieja que sólo espera la llamada de Dios en el lecho de muerte. Lo mismito que la sociedad en que vivimos, en que la cultura imperante tiende a arrinconar al que sufre y al malherido. En vez de preocuparse por buscarle remedio (que cuesta trabajito, compare) a los males que le azotan, hay quien quiere darle la extremaunción (por lo civil). Y lavarse las manos. Encima.

"Los años no pasan en balde, a su edad poco se puede hacer ya. Demasiado ha aguantado". Sí, todos lo hemos oído antes. Lo digo porque ésta, como sus siete hermanas menores andaluzas, lleva mucho tiempo con la espada de Damocles sobre la cabeza a cuenta del paro y la precariedad laboral.

Los últimos datos no han hecho más que confirmar ésta tendencia y terminar poniendo de relieve que la vieja abuela está en las últimas. Es la provincia más parada de España, con casi un treinta dos por ciento. Casi doce puntos sobre la media del país.

No obstante, aquí las penas se enjuagan pronto. Que para algo están los caminos de romería, los bailes de las ferias y las coplas de carnaval. Y que viva el traje de gitana, el trote de los caballos y el traje de piconera. Guapa y bonita princesa gaditana, ¿en qué cuento vives, anestesiada, dormida, esperando a que te despierte un príncipe que jamás te besará? ¿acaso no conoces que los príncipes de aquí son políticos travestidos, expertos en el arte de robar corazones (votos) y venderte amor eterno a cambio de un sueldo y un coche oficial?

La princesita gaditana de las coplas, es una abuela vieja para el mundo. Necesita renovarse y no dejar que, haciendo gala de su historia, tantos mangantes la pisoteen. Que no se nos llene la boca haciéndole versos y criticando en Febrero lo que olvidamos todo el año. Si sabes montar a caballo, cógelo y haz cabalgadura por un futuro con más trabajo. Que no te digan que es que no hay. Que riqueza natural y personal tenemos de sobra. Y trabajo por hacer hay, tela marinera.

No te dejes matar, vieja abuela, que aún te queda mucha vida.

jueves, 29 de abril de 2010

Desconocidos, un corto de David del Águila

Para terminar de ilustrar la entrada anterior, un corto de David del Águila que aborda esta paradójica era de la (in) comunicación. Aquí os dejo el enlace que os llevará a su ubicación en Google Vídeo.

La era de la (in)comunicación

Siglo XXI. La era de la comunicación. La comunicación sin fronteras. Eso es lo que nos están vendiendo, pero yo, no termino de creérmelo. Miro a mi alrededor y me doy cuenta de lo que hacemos. Examino mi vida y me doy cuenta de lo que hago. Yo tampoco me libro de la perversión de esta era de los medios. Ni yo, ni tú. La sociedad entera estamos, queramos o no, ya atrapados en esta tela de araña (web, en inglés) de los medios de comunicación de masas.

Nos levantamos por la mañana puntualmente informados por la radio de lo que acontece en el mundo. Enseguida cogemos un periódico gratuito en el bus, o en la esquina y seguimos leyendo cosas (al menos lo ojeamos, que lo de leer prensa ya suena a antiguo). En el trabajo o en la escuela, tenemos un ordenador portátil que nos permite que no tengamos que mirar a nuestros compañeros ni a nuestro jefe para coordinarnos. Nos mandan las órdenes (o los apuntes) por correo. Y cuelgan recomendaciones y enseñanzas complementarias en sus respectivas webs. Enseñanza virtual, le llaman.

Al volver a casa, almorzamos con las noticias puestas (o los Simpsons, que no será por variedad temática) y no queremos, por supuesto, que nadie nos dé el almuerzo echando sermones, arengas o charlitas sobre cómo te ha ido el día. Bien, ¿no lo sabes ya? Después de una reparadora siesta, cuando miramos el reloj, nos hemos pasado la tarde entre Tuenti, Facebook y MSN y has conocido a muchísima gente, entre ellas a una jiparraca que está que te cagas. Y has hablado de cosas tela interesantes con tus "compis", de las borracheras que se han cogido y de las que este finde se piensan coger. La vida mola. Flipante, colega.

Te has puesto un poquito de los 40 principales para estar al tanto de todo lo que se lleva. Música de categoría. Cool. Si tantos seguidores tienen, por algo será. La canción del verano ya anda por ahí poniendo a perrear a las ondas más recatadas y martilleando altavoces de coches tunning.

Son las 22:00. Y el tiempo se para. El prime time se acerca, y hay que ver la serie de diseño correspondiente (pónganle ustedes el nombre y el niño vacilón y la niña tonta que quieran). Antes de irte a la cama, le echas un par de vistazos a tu cuenta de Tuenti o de feisbú (versión andaluza) y ves que te han dejado un par de comentarios: vídes de Youtube donde dos o tres golfos hacen payasadas y dan lacasitos a la Ley o acojonan a los conductores simulando radares.

Al final, se te ha pasado el día y estás exhausto de tanto comunicarte. Es lo que tiene esta bendita era de los medios. Te has enterado de todo. Y has hablado con gente de lugares muy lejanos. Has hecho nuevas amistades y planificado el fin de semana. Ya sabes que el viernes toca ver con tu novia el último estreno de Hollywood en el cine. Todo va sobre ruedas.

Al final, se te ha pasado el día y no has hablado nada con tus padres. Son para tí unos perfectos desconocidos. Cómo vas a confiar en ellos. De tu abuela, mejor no hablamos, que hace tiempo que no la ves. Si acaso, vas a recogerle unos euros a cambio de una visita fugaz y un par de besos de Judas en la mejilla. Tus amigos, te transmiten sus confidencias por la red, juegas con ellos al fútbol pero por la Play 3. Y sólo falta que inventen el cubata virtual.

Al final, se te ha pasado el día y (no) te das cuenta de que no te has comunicado ni relacionado verdaderamente con nadie que te importe. Y que tú le importes. La comunicación sin fronteras le ha puesto fronteras a tu mundo más próximo.

Al final, se te va la vida y no sabes ni quién carajo eres tú mismo, ni quién eres para el mundo, ni qué es lo que quieres. No has disfrutado de tu familia, no has conocido la verdadera amistad, no has conocido el verdadero amor. Todo ha sido virtual. ¡Viva la era de la (in)comunicación!

Así sí está el patio

Más del 20% de paro. Gobierno que lleva tiempo sin querer afrontar la realidad. Oposición timorata, con dudoso líder. Sindicatos que callan a la vez que rebañan de la olla y ocupan su tiempo en otras guerras que nada tienen que ver con los trabajadores necesitados. Las familias que pueden verse en la calle. Un país que necesita elecciones anticipadas.

PD: Así sí está el patio, lo de la entrada anterior, con situaciones como ésta queda en un segundo plano.

Entre velos y cerditos

Así está el patio. La izquierda más radical se afana en defender el velo, mientras predica la liberación de la mujer y lucha por un mundo ateo. La ultraderecha se dedica a hacer gracias para echar aún más leña al fuego y a poner cerditos bajo futuras mezquitas. Ambas cosas chirrían en el siglo XXI y sonrojan. Al menos, a quienes les quede algo de dignidad y sienta aún vergüenza ajena.

Las posturas extremas, que tan distantes se consideran, siempre han tenido muchos puntos en común. En medio del fuego cruzado con que un extremo obsequia a otro, los que abogan por la razón, por posturas más centradas, esos que caminan a caballo entre la prisa y el ruido, son los que salen más perjudicados.

Así, las mujeres flaco favor reciben de esas quepretenden erigirse como sus guardianas. Sin embargo, no condenan el uso del velo, símbolo patente de opresión y relegación de la mujer.

Es una cuestión además étnica, cultural y sobre todo religiosa. Pero mientras la progresía aboga por el laicismo (distíngase de la aconfesionalidad) y recorta derechos a troche y para el cristianismo, criticando duramente sus postulados, defiende el velo islámico. Otra incongruencia más que nos invita a pensar si su ateísmo no será más bien una cristianofobia encubierta.

Por su parte, los cristianos flaco favor reciben también de los graciosos del cerdito. Porque, al igual que las mujeres tiene sus guardianas, la patria también tiene sus particulare adalides. Y en este caso la están pinchando. A la patria, a su imagen y a quienes han sufrido el terrorismo islámico en sus carnes (también portaron pegatinas de la Asociación de Víctimas, haciendo una nefasta e inicua representación de ésta), pues no hacen más que echar leña al fuego y avivar la polémica.

Unos defienden a la mujer hasta el punto de condenarla y otros defienden a las víctimas y al país (a lo mejor no necesitaban esa defensa-ofensa) para terminar alentando la posibilidad de nuevos ataques. Como si el horno estuviera para bollos. O para cerdos.

miércoles, 28 de abril de 2010

Ideales, contradicciones y luchas sin meta

Cuando ves tantas contradicciones en el mundo, tantas incongruencias, que tu verdad no es la verdad, y que tu propia verdad entra en contradicciones con otras verdades interiores que tú mismo tienes...¿No te planteas si merece la pena realmente luchar por un ideal, si lo más probable es que estemos equivocados y no hayamos comprendido la realidad como hay que comprenderla?

Retomando y transformando la cita machadiana: ¿No seremos caminantes sin camino que vamos haciendo un camino al andar que a nada conduce? ¿No seremos luchadores de una meta irreal, inexistente o equívoca? Puede que tal vez seamos meros perseguidores de oasis.

UNA CALLE AL MUNDO

Para tomarle el pulso al mundo, nada mejor que bajarse a la calle. A una calle cualquiera. Uno baja cada día a la suya (o a las suyas, que la calle de cada uno no es aquella en la que vive sino todas las que siente como suyas), y desde ahí abre su ventana al mundo.

Cada calle que pisas, forma ya parte de tí. Para bien o para mal. Se te clava en el alma como un puñal y va forjando tu identidad. Las calles son como las personas, los libros y las películas. Son tus pequeñas patrias. Quizá las más grande que ames. También puedes imaginarlas y ponerle el principio y el fin donde tú quieras. Y siempre librar las guerras en ellas.

Las guerras que libras cada día no tienen artilleros, ni bombas, ni cañones, ni fusiles, ni armas de destrucción masiva. Son guerras internas. Los sentimientos y la razón se enfrentan, ganando ciertas batallas uno y ciertas batallas otros, sin que muchas veces ninguno de los dos gane la guerra.

Todos tenemos nuestra calle. Desde ella vemos el mundo y contamos nuestra verdad. Aquí, a partir de hoy, tienen la mía.